
Después del bajón y el susto decidí acabar con las excusas y jugar.
De una vez por todas voy a jugar en serio.
Las cartas están sobre la mesa y solo queda jugar.
Jugar...
Jugar....
Jugar...
Arriesgarse a una sola mano y dar el paso firme.
Lanzarse al vacío sabiendo que puedes perder.
